Incencio en Notre Dame de Paris

La catedral de Notre Dame de París, símbolo de la cultura europea, ha sufrido este lunes de semana santa un incendio que ha derribado la aguja y ha destruido dos tercios de las bóvedas y tejados.

Los bomberos, que ya por la noche aseguraron que la estructura estaba “a salvo y preservada”, han anunciado este martes que el fuego estaba “extinguido”. “Pueden quedar focos residuales”, ha puntualizado el portavoz del cuerpo.

La causa de las llamas fue un accidente en las obras de restauración de la aguja, según las primeras investigaciones. El secretario de Estado de Interior del Gobierno francés, Laurent Nuñez, ha visitado el edificio y ha declarado que el rescate de la catedral se decidió en apenas 30 minutos. La Fiscalía de París ha asegurado este mediodía que no hay indicios de que el fuego fuera intencionado. El fiscal de París, Rémi Heitz, ha dicho que en esta investigación “larga y compleja” ya han comenzando los interrogatorios a 15 trabajadores que estaban dentro del edificio en el momento que comenzó el incendio.

El presidente, Emmanuel Macron, ha confiado en reconstruir el templo en cinco años, en un mensaje televisado a la nación. Según el ministro francés de Cultura, Franck Riester, “hacen falta todavía unas horas para conocer los daños en la estructura”.

Siguen llegando mensajes de cercanía a la Iglesia en Francia y al Gobierno de esta nación, tras el devastador incendio de la Catedral de París. Y de hecho, ayer también el Santo Padre se dirigió a su Arzobispo, Monseñor Michel Aupetit, para unirse a su tristeza, así como a la de los fieles de su diócesis, a la de los habitantes de la capital francesa y a toda su población, para elogiar el valor y el trabajo de los bomberos que intervinieron para circunscribir el fuego, y expresar sus mejores votos para  que la Catedral de Notre Dame vuelva a convertirse, “gracias a los trabajos de reconstrucción y a la movilización de todos, en ese hermoso tesoro en el corazón de la ciudad,  signo de la fe de quienes la edificaron, iglesia madre de su diócesis, patrimonio arquitectónico y espiritual de París, de Francia y de la humanidad”.

Además, el Papa mantuvo ayer por la tarde una conversación telefónica con el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante la cual le manifestó su solidaridad con la población francesa tras el incendio que asoló este templo y monumento más visitado de su país.